lunes, 6 de mayo de 2013

NOMBRES DE CALLES DE CARTAGENA

Recibo un par de correos indicándome debía incluir en mi último articulo Relojes de Cartagena, más comentarios sobre cada uno de ellos, en vez de hacerlo sobre el edificio que los alberga.
Mi idea, en principio, era detallar los distintos tipos de relojes, cuando se instalaron, si son de cuerda o funcionan con contrapesos, días transcurridos entre cada carga, costo del reloj, los relojeros que se encargaban del mantenimiento, cada cuanto tiempo los revisaban, etc.
No debería olvidar el tipo de campanas que algunos de ellos hacían sonar, indicando a los habitantes de las cercanías la hora en cada momento. Un ejemplo serían las dos campanas del reloj de la “Económica” en la calle del Aire, con un peso de 53 y 125 kgs. y un diámetro de 45 y 60 cms. respectivamente.
Reloj y las dos campana en el tejado del edificio
de la Real Sociedad Económica de amigos del Pais.

Detalle campanas, izquierda la mayor y a la derecha la más pequeña.
Fotos de Campaners de Valencia.
Pero la descripción seria muy parecida para cada uno de estos medidores del tiempo, unos tendrían al mismo artesano relojero para su reparación y puesta a punto, y la descripción llegaría a ser demasiado técnica, es decir, podría haber material para un pequeño libro especializado en ese tema, y no siendo la idea de este Blog, preferí con cada uno de los relojes dar una pequeña “pincelada” del edificio donde está ubicado, y algo de la historia o alguna anécdota de sus alrededores, caso del nombramiento como Ayuntamiento en 1841 de los barrios de Santa Lucia y San Antón.
Lamento no poder satisfacer a todo el mundo por igual, y recuerdo que es un Blog que intenta aportar un pequeño grano de arena, sobre el conocimiento general de nuestra Cartagena.
De todas formas gracias por la amable indicación.

Aprovechando esta respuesta, haré mención sobre unas calles de nuestro municipio, sobre todo por la curiosidad de susdenominaciónes.
Muchas veces se cambian los nombres de las calles, Ley de la Memoria Histórica por ejemplo, sin tener en cuenta las molestias que ocasionan a los vecinos, con el cambio de numerosos documentos: D.N.I., carnet de conducir, datos bancarios, tarjetas de crédito, impuestos municipales, suscripciones, diversos servicios como: teléfonos, gas, luz, Internet, etc.
Creo que hay preocupaciones más importantes en las ciudades, como Servicios Sociales, limpieza viaria, asfalto de las calles, alcantarillado, control del tráfico, etc., es decir, hay cosas más primordiales que cambiar nombres de calles; si hay nombres nuevos para poner, reténganlos para las nuevas calles a crear, y si hace falta cambiar la denominación de alguna calle, déjenlo para cuando no haya ningún problema que resolver y los contribuyentes tampoco tengan nada mejor que hacer.
Cambiar nombres de calles, dedicadas a figuras afines, para que luego vengan los de otro signo y las vuelvan a cambiar… hay cosas mas necesarias que hacer, y además la historia no se puede borrar, y visto lo visto, ya dudo de quien es mejor o peor.
Hace poco estuve en un pueblo cercano a Murcia, donde todavía estaban las placas de varias calles con nombres del antiguo Régimen, no las habían cambiado, pero en cambio si habían dedicado esfuerzos a mejorar la población.
                                                    
Cuatro placas de calles de una localidad cercana de Murcia.
En el desaparecido barrio del Molinete en Cartagena, habían varias calles con nombres curiosos como:
- El Callejón del Salto. Federico Casal escribía “solo a saltos se podía transitar por ella en pleno día, porque de noche, todas las precauciones eran pocas para aventurarse por la calleja”, dada la pésima situación del firme de la calle.
- La Calle de Rompe-Culos (escrita tal cual), era una difícil cuesta que provocaba grandes esfuerzos para subirla, pero al bajarla había que hacerlo casi arrastrándose, casi apoyandose en el trasero. El 18 de enero de 1821, la Corporación Municipal decidió cambiar este antiestético nombre por la de Jesús y María, hay que reconocer que fue drástica la nueva denominación.
- La calle Falsacapa también estaba en el Molinete, y no era la primera vez que se utilizaba este nombre para una vía pública, inicialmente estaba asignado a una calleja que comunicaba la calle de la Concepción con la calle Nueva.
Detalle del casco de la ciudad de Cartagena en 1788, es una porción del plano "Ciudad, Puerto y Arsenal de Cartagena",
efectuado por el Brigadier Tofiño
Es el único plano donde pude localizar la antigua calle Falsacapa, en el redondel amarillo.
1 - Calle Nueva (actual Dr. Tapia Martínez), 2 - Calle Concepción,
3 - Calle Cuatro Santos, 4 - Calle Falsacapa en el Molinete.
Datos explicativos que figuran en el plano anterior, donde se aprecian la cantidad de conventos e iglesias
que habian en el casco antiguo de Cartagena en esa época de 1788.
En 1843 dada la ruina de las pocas casas que formaban este callejón, el Ayuntamiento conforme al informe del arquitecto municipal, ordenó cerrar la calle con una tapia gruesa. Anteriormente, mediados siglo XVIII, la calle que bajaba de la desaparecida plaza de la Aurora hacia la de Balcones Azules (núm. 4 en el plano anterior), se denominaba Capa-Azul, por una llamativa capa de este color que usaba un habitante de la misma, el capitán del Batallón de Galera D. Nicolás Falsacapa. Al cerrarse la calle antes citada, se cambió el nombre de Capa-Azul por la de Falsacapa, apellido de D. Nicolás. Hay una Opereta de Offenbach “Les Brigands” de 1869 donde un tal Falsacapa es uno de los protagonistas principales.
- Calle Pijaco, una de las más curiosas en el desaparecido casco viejo de la ciudad, donde todo es ahora un enorme solar,
Foto del autor, mayo 2013, tomada desde la desaparecida calle del Rosario.

Todo el entorno en amarillo es un enorme solar, se puede apreciar la gran cantidad de fincas desaparecidas.
Modificaciones efectuadas sobre plano de Julián Sánchez 1912.
aunque suene mal era el apellido de un italiano llamado José Pijaco Pereti, que residía a mediados del XVIII en esta calle situada en las laderas del Monte Sacro. Su trayecto se iniciaba con una cuesta desde la calle San Cristóbal Larga, atravesaba la de Villalba, continuaba por una pequeña escalinata, y desembocaba en la unión de las calles Lizana, del Rosario y la de Roca, en la ladera del monte antes citado.
Estas calles ya no existen, como decía anteriormente, todo lo que las rodean son solares. En otras poblaciones, cuando derriban un edificio al poco tiempo construyen otro, o se urbaniza en el terreno que deja libre, pero en esta Cartagena, se ve le gustan “coleccionar” espacios abiertos sin urbanizar.
    



Detalle de las calles desaparecidas, foto del autor mayo 2013.
Junto a su vivienda el Sr. Pijaco tenia un corral, donde guardaba una buena recua de mulos, que los utilizaba para bajar la nieve de los pozos donde se almacenaban en la  cercana Sierra Espuña, y su posterior venta donde le fuera solicitada.
Ya el 21 de julio de 1601, el Cabildo de Cartagena acuerda lo siguiente: "Teniendo en cuenta los excesivos calores que en Cartagena hacen y que la experiencia ha demostrado que beber agua con nieve produce salud y excusa y quita muchos achaques,- por ser esta ciudad maritima donde acuden muchos principes y gentes de calidad que carecen de este regalo, y por ser de utilidad para los propios de la ciudad, el Ayuntamiento acuerda se haga una casa y pozo donde se recoja nieve para el verano, y de allí se vaya trayendo para su venta a precio moderado; y que la dicha casa se haga en los términos de Totana o Alhama, en lugar donde más convenga".
Aunque sea malsonante este nombre en España, hay empresas en el extranjero con este apelativo, un ejemplo “Pijaco Limitada” con una amplia gama de servicios de ingenierías (civil, electromecánica, electrónica, diseño industrial, entre otros) en la ciudad de Tolima, Colombia.
- Calle de las Laguenetas, se entraba por la calle San Crispín, y tras subir veintiséis escalones salía a la falda del monte de Despeñaperros, cerca del cuartel de Antigones. A finales del s. XVIII se proyectaba urbanizar esta zona, y en las tres calles que se formarían, una se llamaría de la Señora Gobernadora Marquesa de Torre Franca, un poco largo ¿no?, pero al iniciar las cimentaciones para los edificios se encontraron con terreno laguenoso, tomando por esta razón el nombre de las Laguenetas.

Datos sobre foto de 1890 localizada en internet, desconozco el autor.
- Calle Marango, nace en la calle del Duque y es una
empinada cuesta, que al poco se suaviza con escalones hasta su final. En 1660 se llamaba calle de la Cueva, por haber desde muy antiguo una cueva-vivienda.

En esta calle vivia desde 1800 un personaje de origen italiano, D. Antonio Marango, de quien tomo posteriormente su nombre la calle. Al efectuar hace unos años el desmonte para la nueva urbanización de la zona, se encontró una vivienda romana, compuesta de tres salas. Se ha conservado el salón de verano, pavimentado con mármol de Carrara y de Túnez. El peristilo conserva los depósitos de agua. Un estanque y parterres. Sin embargo, el ala oriental está cortada por la calle de Gisbert, al efectuarse el muro del mercado existente en dicha calle. Lo mejor conservado es el jardín y el salón de verano, al resguardo del mediodía, abierto al norte.
En esta calle se instaló en junio de 1928 una fuente de agua potable para el servicio de los vecinos, con esta nueva aportación había en Cartagena 40 grifos públicos de agua.
- Calle Del Abrazo, en la cercana pedanía de La Puebla, imagino queriendo demostrar la amistad entre los pueblos y gentes de diversas etnias que residen por esa zona.
- Calle Abremanos, la vecina población de La Palma tiene en su callejero este singular nombre.
- Calle Alajuela, situada en la Vereda San Felix, me recordaba esta denominación como un despectivo de alhaja, y no la veía correcta para el nombre de una calle, pero al ver que las calles cercanas tienes nombres alusivos a Costa Rica, compruebo que Alajuela es el nombre de la segunda población de Costa Rica.
- Calle Alcacil, nombre que damos en estas zonas a la alcachofa. Esta situada esta vía en la Vereda de San Felix, pensaba que las calles colindantes tendrían tambien nombres de verduras u hortalizas, pero no es así.
                                                     
- Alfileres, situada en Los Rizos, pedanía de El Algar.
- Barquisimeto, en el barrio de Los Dolores, es el nombre de la Capital del estado de Lara en Venezuela.
- Bininas, un sinónimo del boniato rojo, es un caserío cercano a la Ermita de Tallante.
- Calle Casualidad, cuando llegue uno a esta calle de El Algar, no será al azar.

Bibliografía:

- Web de Campaners de la Catedral de Valencia.- Arqueomurcia. 2006.
- Hemeroteca Archivo Municipal de Cartagena.
- Biblioteca Virtual del Patrimonio Bibliográfico.
- Las Calles de Cartagena. Federico Casal Martínez. 1930.
- Los pozos de la nieve que Cartagena tuvo en Sierra Espuña. Agustín Diéguez González, 2003.
- Maps. Google.
- Archivo de Simancas.

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