miércoles, 19 de diciembre de 2012

EL CAÑONAZO

Un ritmo cotidiano que teníamos en Cartagena, y nos servia como referencia horaria, era escuchar los tres cañonazos disparado desde el muelle de Levante del Arsenal Militar.
El primero a las ocho de la mañana, el segundo a las doce del mediodía (la hora de la meridiana, un recuerdo de antiguas formas de navegar), y el tercero no tenia hora fija, estaba marcado por la puesta de sol.

"El Cañonaso de las doce". Foto Moises Ruiz Cantero 1983.

Con este último, y minutos antes de que ocurriera el ocaso, provocaba en todas las dependencias militares el ajetreo diario que imponía el arriado de la bandera, con su correspondiente protocolo: preparación de la guardia para rendir honores, el soldado o el marinero encargado de hacer descender la bandera desde lo alto del asta, esperando atento a las ordenes del cornetín de ordenes, etc.

Se puede conseguir esta foto como fondo de escritorio en (A) ver bibliografía
Si estabas en la plaza de los Héroes de Cavite, vivías ese momento mirando hacia la bandera del Gobierno Militar, situada en la esquina de la Muralla del Mar. La gente se paraba con respeto mientras sonaba la corneta, y tras la pequeña ceremonia escuchabas en los buques de guerra atracados en el muelle, el sonido del silbato dando la orden por los altavoces para encender las luces, el toque de oración, cambios de guardia, etc. ¡Y todo ello orquestado por un cañonazo!.

Bandera en la esquina de la muralla, frente al antiguo Gobierno Militar.
Foto J. Almarza

Si en cambio te encontrabas en las Puertas de Murcia, a la altura de Capitanía General, minutos antes ya estaba formada la guardia por Infantes de Marina, esperando el ruido del cañonazo. Tras escucharlo, el oficial ordenaba presentar armas y mientras sonaba el cornetín, un marinero empezaba el arrío de la bandera, emplazada en el balcón principal del primer piso. Debo decir que ese momento, que vivía desde que era pequeño, siempre me causaba honda emoción.
Lo mismo ocurría en las diversas dependencias militares: Cuartel de Antiguones, Parque de Artillería, Cuartel de Instrucción, Arsenal, etc. Esos minutos, en esas calles o plazas, podríamos decir que se interrumpía todo, había un respeto que se palpaba por medio del silencio de la gente parada en la calle, sin moverse, quedándose en espera mientras duraba la bajada de la enseña nacional.

Silbato Ordenes de la Armada Española.
Una prueba de la impronta que nos dejaba esta rutina diaria del cañonazo: para nosotros los cartageneros, era clásica la burla cuando nos pedían fuego para encender un pitillo, diciendo con nuestro seseo típico:  “ensiende en el cañonaso de las dose”.
Mi amigo Sebastián, poeta él, también plasmaba en cuartillas sus vivencias; acoto parte de un articulo suyo referente a este tema
“…-¡¡BOOOOMMM!!- Se escuchaba en la tarde, cuando el Sol entraba en el ocaso. Los chavales recogíamos los trompos o las canicas y marchábamos raudos para casa. El cañonaso de postura de sol era el aviso de que el tiempo de juegos se había acabado. Había que hacer los deberes y tomar la cena. Los padres eran muy rígidos en ese aspecto, y no interesaba llevarles la contraria.
En la vida cotidiana de mi barrio, el cañonaso siempre estaba presente (supongo que en otros puntos de la ciudad sucedería igual). Ahora vivo en Los Dolores, y aquí no llega el entrañable zambombazo. Mas siempre estará en mi memoria para recordarme aquellos años de privaciones que, sin embargo, añoro por muchas razones.
Para mí, el cañonaso ha sido como las campanadas del Big Ben de la Torre de Londres, un sello muy particular de nuestra ciudad; algo tan cartagenero como la Semana Santa o la Bocana del Puerto. Porque hay sonidos que también se aman.
El cañón será de la Armada, pero el cañonaso es de todos los cartageneros que saben apreciarlo…”

Ceremonia del Cañonazo a las 9 de la noche en La Habana.
Foto de absolut-cuba.com
En ciudades como La Habana, Santiago de Chile, Ceuta, es una tradición el disparo de cañones, siendo también utilizado como reclamo turístico, y Cartagena dejó perder esa costumbre, y también, por tanto, esa representación de recogimiento que hacían sus habitantes mientras bajaban la bandera.
Pero no todo está perdido, desde hace poco fechas, el último jueves de cada mes se celebra el arriado solemne de bandera en la Capitanía General de Cartagena, sede del Cuartel General de la Fuerza de Acción Marítima, por su entrada de la Plaza de San Sebastián.
La Fuerza que rendirá honores a la bandera y una unidad de música del Tercio de Levante, saldrán desfilando por la puerta del Arsenal Militar y se dirigirán al cercano Palacio de Capitanía General, mientras interpretan distintas marchas militares. Tras el acto regresaran por el mismo itinerario.

Arriado bandera último jueves en Capitania.
Foto Web Armada
D. Luis Delgado, siendo director del Museo Naval de Cartagena, en unas declaraciones al diario “La Verdad”, manifestaba su ilusión de poder instalar en el frente marítimo del nuevo Museo (antiguo Cuartel de Instrucción de Marinería), en el cantil del muelle, los 28 cañones en batería del siglo XVIII con sus cureñas, y que seria impresionante que dos personas vestidas de época salieran a las doce del mediodía para dar el cañonazo.
Bateria cañones en el Arsenal 1897.
Foto de El Mundo Naval Ilustrado
Ya que estamos metidos en cañonazos, el origen de las salvas militares, se pierden en la Edad Media. El rey, realmente estaba muy limitado en sus poderes por la nobleza, eran los dueños de los “señoríos reales”, siempre estaba en el aire la posible usurpación de la corona, y ante esta incertidumbre, sobre todo al visitar el rey alguna plaza fuerte; para “desarmarla” la monarquía obligó a que se saludase al rey disparando todos los cañones, quedando así estos inermes.
A raíz de esto se utilizaban los cañones para rendir honores, tanto en visitas reales, personalidades importantes, funerales de estado, nacimientos de príncipes, etc. Quedando regulado de una manera muy explicita por medio de las Reales Ordenanzas Militares. Acompaño como curiosidad la portada y parte del articulo 57 del titulo 3º de las mismas, referentes a funerales reales.


Proxima la Natividad, deseo que paseis unas felices fiestas navideñas en compañia de toda la familia, y que el nuevo año 2013 cumpla todas vuestras peticiones.

Bibliografia:

(A) - http://www.fondos10.net/paises/bandera-de-espana-wallpapers-28882
- http://www.absolut-cuba.com/el-tradicional-canonazo-de-las-9/
- La Verdad de Cartagena. 28 noviembre 2012.
- El diccionario Icue. Ángel Serrano Botella. Asoc. Libreros de Cartagena. 1997.
- Apuntes sobre el habla de Cartagena. Isidoro Valverde. 1980
- El Cañonaso. Sebastián García Campillo. 2001
- http://www.armada.mde.es/
- Ordenanzas Generales de la Armada Naval. Madrid 1793.

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